Cuando el arte alcanza los límites de la emoción; histórica y excelsa “Pasión según San Juan”

La Semana de Música Religiosa de Cuenca vivió anoche una de sus noches históricas.
Una de esas veladas que será recordada por los que asistieron y que siempre podrán decir que
estuvieron presentes el Viernes Santo de 2024 en el concierto que traspasó los límites de los
sentidos y elevó la música de Bach a lugares pocas veces antes transitados por muchos de los
presentes. Bach siempre es Bach y la propuesta escénica magnificó la emoción y sobrecogió al
espectador que acabó conmovido.
Este año se cumplen 300 años de la primera interpretación por Bach de esta obra maestra en la
Iglesia San Nicolás de Leipzig en 1724. La SMR de Cuenca la ha elegido en una versión
escenificada para estrenar su propia formación. “La Pasión según San Juan” (BWV245) es la
partitura que más veces, doce ocasiones, se ha interpretado en el festival. Su profundidad
emocional y expresividad la hacen única. Bach creó una obra que combinaba la riqueza del texto
del evangelio con su genialidad musical.
Uno de los atractivos de la propuesta presentada en Cuenca era su puesta en escena. El diseño de
Peter Leung fue brillante, al servicio del evangelio 18 y 19 de San Juan, con contenida
escenografía; un sintético marco luminoso acotaba la escena y sirvió como altar, patíbulo y
luminosa tumba de Jesús. El trabajo coreográfico maravilló por lo sútil pero colosal de su
profundidad conceptual. Toda la fuerza dramática de Bach, todos los claroscuros de su obra
maestra fueron guiados por una propuesta escénica que hizo derrumbar al público que experimentó
la Pasión de Jesucristo con una empatía estremecedora.
Los más de diez minutos de aplausos, como hace tiempo no se recordaban en la SMR, reflejaron el
agradecimiento de los asistentes que vieron su percepción quebrada ante semejante monumento
artístico.
La dirección de Andoni Sierra, ahondó con superlativa contención en la interpretación y subrayó lo
esencial con delicadeza estremecedora. Los solistas y el coro, regalaron una generosa actuación
que incluía un control corporal sobresaliente con un resultado sorprendente por su perfección. Un
elenco de protagonistas que conformó un concierto perfecto. Aunque la perfección quizás no existe.
Un bautismo dorado para la Orquesta y Coro SMR de Cuenca que augura fantásticos hitos en el
futuro con más producciones redondas como la vivida hoy. Citas que expandan la función de la
SMR en más fechas y escenarios con unos músicos de altísimo nivel. Se pronostican más noches
históricas como la de este Viernes Santo de 2024

